"Nada es sencillo" Eso dice siempre Zeddicus Zu'l Zorander (Zed para los amigos). Sin duda uno de los personajes más interesantes que he tenido la suerte de conocer. Aquellos que hayan leído La espada de la verdad seguro que saben de lo que estoy hablando.
Cuando empecé a leer esa saga no entendía muchas cosas, y cuando entendía algo, al final este increible personaje decía otra sencilla oración que me dejaba completamente confundida. Cuando empecé a leer estos libros era una niña, o no tan niña tal vez, pero sí más que ahora, y no es una lectura para niños. Tardé un poco en darme cuenta.
Dentro de toda la fantasía, en nuestro viaje por las Tierras Medias, descubrimos que no hay nada sencillo. Creo que el autor supo reflejar perfectamente, en una interminable cadena de metáforas, unas cuantas realidades que aunque las tengamos en frente nos superan o nos son esquivas.
El complemento perfecto de la anterior oración de Zed: " if the road is easy, you're likely going the wrong way." Yo lo traduzco como "Si el camino es fácil, posiblemente estás llendo por el camino incorrecto".
Hay quien interpreta esto como si el pobre Richard tuviera que complicarse las cosas(más aún) para llegar a lograr su objetivo...En mi opinión lo que esto quiere decir es que el camino fácil no soluciona realmente las cosas, simplemente es un apaño provisional ante un problema....Y eso para un buscador de la Verdad es imperdonable, ¿no es así?
Siempre me vienen los diálogos entre Richard y Zed a la cabeza cuando tengo un problema y tengo ganas de quitármelo de encima como sea, lo más rápido posible, pero entonces me doy cuenta de que si hago eso puede salirme bien, o puede salirme mal y encontrarme después con que tengo que solucionar algo más complicado. Me viene también otra palabra a la cabeza: Persistencia.
La persistencia no lo es todo, es cierto, hace falta también habilidad y conocimiento para solucionar el problema, pero sin esa persistencia nos faltaría la clave para aumentar esas capacidades y así encontrar la solución. No se trata de, como un burro, darse de cabeza contra una pared de ladrillo y esperar que en alguna de esas aparezca la salida, sino de buscar el mazo que nos ayude a derribar ese muro que nos impide progresar. Después habríamos de golpear con él y si no consiguieramos vencer la barrera de esa manera, buscar otra solución. Si nos caemos cinco veces, levantarnos seis; si nos caemos siete veces, levantarnos ocho; si nos caemos nueve veces, levantarnos diez... Sólo de esta manera hemos podido progresar, aunque sea dando saltitos pequeños. Al igual que la tortuga, la de la fábula "La liebre y la tortuga", si vamos paso a paso podremos llegar al final, aunque el camino sea duro y parezca interminable.
Parece que hoy en día, con toda esta maravillosa e inmediata tecnología, nos vamos olvidando de que las cosas pueden exigir esfuerzo.
ResponderEliminarSi la lección que aprendes es que siempre hay una manera de hacerlo que lo arreglará todo de un golpe, siempre y cuando la hayas planeado bien y la hayas repensado un poco, puede que sea hasta bueno. Ahora nos podemos permitir trasladar el esfuerzo a la preparación mental, con todas nuestras herramientas científicas.
Si, por el contrario, solo aprendes que no merece la pena intentarlo, que siempre habrá alguien que tarde o temprano lo solucione por ti, entonces tienes un problema.
Son cosas que hay que aprender, que nos deberían enseñar. Lamentablemente, son cosas que la gente no piensa. Como siempre, ése es el problema: el querer pensar, el saber pensar.
Saludos, y gracias por tomarte el tiempo de escribir.
Arroba/Greezael